Pablo Pino y la victoria en Rancagua: "Mi papá fue parte importante, fue el director técnico"

La primera parada de los agradecimientos de Pablo Pino Toro tras conquistar el 77° Campeonato Nacional de Rodeo junto a Martín Durán tuvo nombre y apellido: José Pino, su padre. "Mi papá fue parte importante, fue el director técnico. El es una parte fundamental de todo, el que pone toda la espalda", declaró en conversación con CaballoyRodeo en vivo
Añadió que su progenitor "también ayuda harto a Martín, va para allá y cuando de repente Martín me pregunta, le digo 'pregúntale a él nomás, si él sabe lo que está haciendo, yo sé lo que hace', entonces nos ha ayudado bastante en ese sentido", sostuvo el campeón.
En ese mismo reconocimiento, también abrió el corazón para recordar a su madre, fallecida recientemente, y a quienes estuvieron detrás de este segundo título. "Principalmente quiero mandarle agradecimientos a mi familia... este Campeonato Nacional tiene un gustito bastante rico, corriendo con un compañero nuevo y todo. A mi señora la Jose, al Cleme, a mi papá, a la Angie que es mi hermana, a José que es mi próximo compañero a futuro, que es mi hermano chico, así que a él también y a mi cuñado. Y a los niños que trabajan con nosotros".
Se extendió en los agradcimientos apuntando que van "en el fondo, a toda la gente que está detrás de nosotros, que no son muchos, pero que nos apoyan, nos ayudan. A Benito, a Joan, al Pato Pino y a su familia, a Nacho Lecaros. A mis abuelos, y a la familia de Martín también, si somos dos compañeros aquí. Y a mi mamá que está en el cielo, que ella es la que le ponía el contrapeso a mi papá".
Sobre la relación con su padre, fue más lejos y reconoció algo que, según dijo, no le resulta fácil admitir. "A él le gusta tanto esta cuestión de los caballos y le sacó tanta información a gente que sabía, que de repente la traspasa. A veces tenemos peleas con él, pero en el fondo igual siempre tiene un poco la razón. Me cuesta decirle 'tenís razón', me cuesta decírselo, pero me quedo callado y lo hago nomás", comentó.
Por qué eligió a Martín Durán
"Lo conozco por Pablo Aninat, que es muy amigo de él. Con Martín siempre, cuando lo vi correr, me gustó mucho su tranquilidad y su liviandad de las manos. Sé que tenía muchos detallitos. Cuando se va Diego -Tamayo- de acá, me preguntaron con quién estaría. Había otros jinetes también, y dije: 'Yo quiero a Martín porque lo encuentro que es una persona con la que aparte de que nos llevamos muy bien, somos amigos, tiene los mismos objetivos que yo busco en el rodeo'", relató.
"Yo le fui dando un poco, no me costó tanto decirle: 'Oye, quiero que entres a este sistema que aprendí toda mi vida con los Tamayo, con la dinastía Santa Isabel'. Más que ganar no me interesa tanto sino que me interesa que se vea bonito en el fondo este cuento. Entonces a Martín siempre lo noté que tenía su habilidad, que era muy liviano para las manos y que buscaba hacer una atajada correcta. Había detallitos que obviamente se podían ir corrigiendo en el camino, pero siempre lo busqué. Y cuando hablé con él fui a su casa, anduve a caballo con él y le pregunté que si estaba dispuesto a llegar a un trato. Fue súper valiente de su parte porque en Rauco, de donde es él, era su zona de confort. Entonces fue eso, tomó esa decisión, llegó a la casa y ahí empezamos", agregó.
"Yo iba todas las semanas para allá al campo, dos o tres días a la semana, le probaba a los caballos y estaba bien encima. Entonces harto rato lo molestaba hasta que dije: 'Aquí tengo dos opciones, o se me aburre o se va. O sea, se me aburre o se va a quedar'. Y después agarramos un fiato. Pero a mí siempre me gustó porque traté de apuntar... bueno, en los caballos también soy súper intenso. Entonces lo aprieto más de la cuenta. Pero siempre me fue entendiendo y leyendo lo que yo quería y cómo lo íbamos preparando. Entonces fue un trabajo muy largo que hicimos para poder llegar a lo que pudimos lograr", continuó.
"Y obviamente tenía detrás a mi señora, la Jose otra vez sale aquí al baile, me decía: 'Pon las fichas, yo sé que Martín va a andar bien'. También le gustaba la forma que corría, que era livianito, muy suave de las manos, no era bruto. Entonces ella me dijo: 'Dale nomás'. Y mi hermana por otro lado la misma historia. Entonces al final ya como dos personas me estaban diciendo 'Martín es la persona', así que ahí tomé la decisión de ir y hablar con él", cerró ese capítulo.
Cómo se formó la collera y el préstamo de la familia Torrealba
"Con la familia Torrealba soy muy amigo. Con José Pedro fuimos compañeros de universidad y nos llamamos habitualmente, aunque mi compadre no es muy bueno para conversar, pero tiene un amigo que es bueno para conversar, entonces yo converso más que nada y él me escucha. Estábamos un día conversando y le digo: 'Oye Chico, ¿qué vas a hacer con tus caballos?'. 'No', me dice, 'los paré, tenían 9 puntos, se habían ganado un champion, habían corrido dos cuartos toros por ahí'", relató.
"Le dije: 'Oye, ¿y por qué no vamos para el sur, pues? Echa los caballos arriba, vamos para el sur, nos damos una vuelta... son buenos'. Yo conocía los caballos y los conocía de potrillos cuando corría con tu papá. 'No', dijo, 'mucho gasto, no tenía muchas ganas'. Y le digo: 'Oye, ¿y por qué no me prestas el caballo tuyo?' El Laurencio. Entonces me dice que sí, porque el Laurencio es de José Pedro hijo y el Ramoncito de José Pedro papá, del tío. Y me dice: 'Ocúpalo, pues'", contó.
"Y después: 'Déjame preguntarle a mi papá porque se los queríamos poner al Chacarero en el fondo, porque justo el Fantoche se lesionó, se tiene que haber lesionado en noviembre'. Entonces teníamos justo los puntos, hicimos 15 y no pudimos completar porque se lesionó el Fantoche. '¿Y qué hacemos con el Chacarero? El Chacarero estaba bien y las yeguas tenían 4 puntos'. 'Ya, armemos una mixta, juntemos la yegua negra con el Chacarero, qué sé yo, separemos la otra yegua'. Y yo... en diciembre, yo creo que estábamos ahí en la conversa, en enero casi ya, para ver qué hacíamos. Y justo ese día me llama José Pedro y me dice: '¿Por qué no te llevas los dos caballos y aprovechas los 9 puntos?'. 'Justo', le dije yo, 'no es mala idea", continuó.
"'Ya pues, pídeselo a tu papá y pregunta'. El tío obviamente... a ver, tienes que comprender que ellos echaron la yegua al potro, de hecho el papá del caballo es criado de ellos. La yegua también la vieron de chica, ellos los amansaron, los trabajaron, los corrieron, entonces el cariño que le tienen a sus caballos es mucho más grande que cualquiera que compra un caballo. Entonces accedieron y me dice: 'Ya, el tío a ti, a ti solo a ti te los presta'. 'Ya listo'", siguió.
"Y en el fondo después como que me tiré a arrepentir un poco porque dije yo: 'Chuta, me quedaban cuatro fechas' cuando hablamos por teléfono. Y mi señora estábamos un día conversando en la terraza tranquilamente y ya como que ya teníamos preparadas las vacaciones y le digo: 'Gorda, hay una posibilidad con estos caballos', le comenté lo de José Pedro. Y viene y me dice ella: 'Ya, tómala'. Y le dije: 'Pero, ¿y las vacaciones de nosotros? ¿Para dónde? ¿Cómo lo vamos a hacer?'. 'No', me dice, 'las dejamos para más adelante. Tómala nomás y yo confío. ¿Tú confías en esos caballos?'. 'Sí', le dije yo", recordó.
La elección del caballo Llaurencio
"En la temporada había que elegir un caballo. Entonces teníamos la collera de potros, la Plegaria se había ido y teníamos que ponerle compañera a la Negrita. Entonces yo le dije: 'Yo sé qué caballo quiero, es el Laurencio'. Y odié y odié durante dos meses con el Laurencio, 'vamos al Laurencio', y ya los tenía a todos, a mi papá, a José Antonio, a Martín lo tenía con así la cabeza diciéndole que el Laurencio, que el Laurencio, que el Laurencio", relató Pablo Pino.
Soy muy amigo de José Pedro y siempre lo seguí, siempre le vi sus caballos y le vi el arreglo. De hecho, a mí me prestó una vez el papá de esos caballos, el Jaranero, cuando estaba potro, porque yo le presté a José Pedro el Tatán hace muchos años atrás. Entonces el Tatán era mi caballo regalón, era el caballo que tenía, y le dije yo a José Pedro: 'Oye, te presto mi caballo'. Y se lo presté, le dije: 'Oye, llévatelo', de amigos, esto es de huasos. Entonces se lo presté a él, me desmonté yo y se lo pasé a él. Y después de esto, como conocía el Jaranero, conocía al Laurencio. Entonces mi señora me dice: 'Ya, confía en ellos plenamente los caballos'. Yo confío en el tío y en el Chico que sus caballos son bien arreglados", añadió.
"Llamé a José Pedro, esperé unos días, y le dije: 'Ya, préstamelos. ¿Sabes qué? Préstamelos'. Me los mandó... los tenía sueltos, llevaban 10 días sueltos. Entonces tampoco había mucho pasto donde estaban y llegaron flacones. Me dijo: 'Oye, están un poquito flacos pero están...' que fue el último rodeo que los corrieron ellos. Entonces le digo yo a Martín: 'Martín, está esta collera'. José Pedro me los herró, y le dije : 'Camínamelos', porque justo fue un día jueves que nosotros teníamos un rodeo el fin de semana. Entonces el día jueves sacar a correr los caballos, el día viernes si estaban sueltos y no íbamos a salir a nada. Entonces le dije yo: 'Esperémonos una semana'. Y ahí salimos", completó.
Los rivales en la final: Criadero El Carmen de Nilahue
El Campeón de Chile también dedicó palabras a los segundos campeones, el Criadero El Carmen de Nilahue con Rufino Hernández y Aníbal Baraona, con quienes también disputaron el título en el Clasificatorio Norte de Melipilla, resultando ganadora la collera de Santiago Sur y Talca Oriente, y que en el cuarto animal de Rancagua eran los únicos que podían evitar el título.
"A nosotros nos había tocado justo en el clasificatorio de irnos combo a combo como se dice, y ellos en el Clasificatorio nos pasaron y ganaron allá. Entonces era un competidor muy fuerte. Rufino es un jinetazo y Aníbal está corriendo espectacular. Entonces ganaron toda la temporada, eran uno de los criaderos fuertes que había, por algo llegaron a Rancagua con cuatro parejas. Los caballos están muy bien preparados, para nosotros igual era un fuerte contrincante", reconoció.
"Pero nosotros competimos contra nosotros mismos. O sea, ese es nuestro escenario. Nosotros si no podemos hacer las tres atajadas hacemos dos, si no hacemos dos hacemos una, si no hacemos el punto bueno, porque competimos con nosotros y después hay una consecuencia de que fuimos Campeones de Chile, nos ganamos una serie, nos ganamos otra serie. Nosotros jugamos a competir con nosotros mismos... no podemos hacer nada más que no esté en nuestro alcance, no podemos hacer más, si no nos dio, los otros fueron mejores y fueron mejores nomás", explicó.
En esa definición, sostuvo Pino, "no había nada escrito. Lo que pasa es que nosotros teníamos que seguir nuestro plan, no podíamos cambiar porque imagínate que en una de las libres, 'Tonino' Bozo con 'Panchito' Cardemil tenían 26 en tres toros y no pudieron premiar. Entonces había que salir igual a marcar, no podíamos dar tregua. Era conversado para que el toro sacara un poquito el aliento. Coincidió quizás por la euforia y los gritos de la gente que nos podría haber costado más, pero como estamos tan compenetrados entre nosotros, nos logramos escuchar uno al otro", detalló.
En lo relacionado al nuevo formato del Champion de Chile, más extendido en varios días, dijo que "es linda esta fiesta, es la que uno espera todo el año, o sea todo para todo huaso independiente llegue o no llegue, es la semana más linda. Entonces antes eran tres días o cuatro días y ahora se sumaron... se pasaba súper rápido. Y ahora es más larga, hay mucho más fiesta, están los cuequeros, están las exposiciones, es bonito. Entonces ojalá que fueran más días todavía. Porque es una fiesta muy linda".
La diferencia de ganar con público versus en pandemia
Pablo Pino ganó el título también en el "Champion de la Pandemia" junto a Diego Tamayo y relató la diferencia entre ese logro y el actual: "Todos los campeonatos nacionales son, independiente que haya sido con o sin público, son muy emocionantes porque en el fondo tú compites contigo mismo, nosotros competimos contra nosotros mismos, pero también con grandes jinetes corriendo. Entonces sigue siendo lo mismo. La vez pasada no tenía público, pero este Campeonato Nacional, y los meses después tuvimos que defender el título a medialuna llena y todo el cuento, que nos tocó un toro difícil en el tercero, pero ahí estaba la medialuna llena, entonces lo vibrante es eso, lo bonito. Y ahora este Campeonato Nacional imagínate, fue lindo porque con Martín corrimos bonito", respondió.
A lo largo de toda la conversación, el nombre de Josefa Castro apareció de manera recurrente como un pilar detrás de cada decisión importante de la temporada. "No, la Jose no falla, no falla. 'Ahí dale nomás, vamos si nos vamos con el Cleme para allá y toda la cuestión'", recordó Pablo Pino Toro y al resumir el rol de su esposa en este título, fue directo: "Mi señora me decía: 'Pon las fichas, yo sé que Martín va a andar bien'. Yo sé, también le gustaba la forma que corría, que era livianito, muy suave de las manos, no era bruto. Entonces ella me dijo: 'Dale nomás'."
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